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Introducción a otra manera de ver el mundo


En el reino de los cuantos, las posibilidades son muy superiores a lo que somos capaces de imaginar. Tiempo y espacio ya no son más el trasfondo de este mundo. Como demuestran experimentos de la física cuántica, estamos unidos al Macrocosmos. Según John  Archibald Wheeler, todo el universo está compuesto por procesos cuánticos, en los que todo está conectado entre sí. Espíritu y materia no están separados, están estrechamente unidos y se influyen el uno al otro.

    Cuando hablo de “Espíritu”, me refiero a la totalidad de los pensamientos de la humanidad, sean de lo más corriente o extraordinarios, al igual que a todo el potencial. Pero también aludo a tus estructuras del pensamiento, tus propias creencias que empleas conscientemente en tu día a día. La mayoría de nuestros razonamientos están condicionados por experiencias y sentimientos, y están sujetos a un automatismo del subconsciente. Si conseguimos abandonar esta corriente de pensamientos podemos conectar con nuestro ser y conseguimos el acceso a esa conciencia pura, la inteligencia divina. Parece complicado al principio parar los pensamientos, porque nuestro sentido de la razón no quiere perder el control. Para ayudarnos, podemos observar nuestros pensamientos como si careciesen de valor, lo cual hace que se vuelvan lentos e incluso desaparezcan. Se puede practicar el “no pensar” y los descansos entre nuestras reflexiones se harán cada vez más largas, con resultados relajantes y creativos. Las nuevas ciencias y antiguas tradiciones nos muestran que los pensamientos que nacen de la conciencia pura pueden ser creativos, curativos y realmente nuevos, y nos presentan la oportunidad de encontrar soluciones para nuestra vida.

 Imaginemos a los cuantos como si fueran mensajeros, que llevan luz informativa a través de ondas por todo el universo. Son portadores de la información de todo el potencial, también transportan mis pensamientos y sentimientos. Los cuantos son omnipresentes y significan vida sin más, unen pasado, presente y futuro en ellos. Con un pensamiento claro y enfocado, y con comprensión, se nos abre un campo de posibilidades; con nuestra intención escogemos y creamos una realidad. Cerebro y corazón están unidos a estos campos potenciales a través de frecuencias electromagnéticas, y viceversa. Entre organismos y entre estos mismos y sus células, existe una comunicación insustancial. Hay un susurro constante entre tú y la totalidad de la vida. Si somos capaces de desconectar del ruido cotidiano y rendirnos a la calma prestando atención sin dar valor a lo que pase por nuestra mente, percibiremos el suave susurro del universo; nos volvemos más atentos escuchando, viendo y sintiendo; en resumen, nos volvemos iluminados, llenos de luz, poder y amor.

Nuestra intención es información. Este concepto viene del verbo en latín “informare”, que significa formar, crear, construir. En el diccionario inglés encontramos como primeros significados “atravesar”, “realizar”. El término “atravesar” es el que más se acerca cuando uso la palabra “informar” junto con la Curación Cuántica. Los cuantos pueden nacer de la nada y así confirman antiguos mitos de la creación. Todo nace de la nada.

Soy un jugador activo en el juego de la vida, e influyo directamente y de manera consciente y afectuosa en todos los acontecimientos.

Cuando aceptamos nuestra fuerza, cambiamos nuestro estado de víctima a la de creador. Esto no ocurre sin más, nosotros elegimos, es una decisión. Nos encontramos en tiempos de cambios. Un gran ciclo de la conciencia humana ha concluido. Dejamos de pensar de una manera calculadora y lineal y nos abrimos a un campo de posibilidades a medida que nos abrimos a la conciencia pura.

Por la física cuántica sabemos que nuestras expectativas, nuestro pensamiento y nuestras emociones deciden también cómo se nos aparece la realidad material. Mi forma de ver las cosas es el desencadenante del aspecto del objeto. Mi consciencia sirve como portal para el potencial de lo absoluto.

No sólo somos observadores pasivos, sino también participantes, creadores, actores, escenógrafos y autores a la vez.

La física cuántica es una física de la consciencia.

    En el mundo de los cuantos abandono conscientemente conceptos calculadores y doy la bienvenida a todo, ¡también a milagros! Gratitud genera una corriente dirección a la alegría de vivir, confianza y armonía.   


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